Se celebra en 2020 el primer centenario del nacimiento de Miguel Delibes, escritor que nació el 17 de octubre de 1920 en Valladolid y falleció en la misma ciudad el 12 de marzo de 2010. El paso del tiempo ha engrandecido todavía más la literatura de un autor que ya es considerado un clásico de la literatura española. Delibes abordó temas muy locales en su literatura (entre otros, los problemas de Castilla) que se ha demostrado que es la mejor manera, si se hace con calidad, de tocar también temas universales.

Desde sus primeros libros, Delibes fue un escritor fiel a unos temas y a un estilo y con ellos supo conectar con un amplio número de lectores con un proyecto literario sencillo, coherente, tradicional, alejado de las innovaciones formales y estilísticas que tuvieron lugar en la segunda mitad de la literatura del siglo XX, aunque algunas de sus obras participan de esta tendencia.
Delibes ha frecuentado todo los géneros en prosa. Ha publicado ensayos, diarios, recopilación de artículos de temas variados; también ha frecuentado la literatura de viajes y los libros para niños. Lo mejor de la literatura de Delibes son sus novelas, sus relatos y sus libros memorialísticos, muchos de ellos dedicados a su grandes aficiones, la naturaleza, la caza y la pesca.
“Un hombre, un paisaje, una pasión”: así ha definido su idea de la literatura. Ingredientes sencillos y básicos que tocan, sin embargo, fibras muy esenciales del ser humano. El hombre contemporáneo como protagonista de sus narraciones (la novela histórica Los herejes, ambientada en Valladolid en el siglo XVI, es una excepción). Estos hombres viven en un medio concreto, que en el caso de Delibes es la Castilla rural y urbana, con sus virtudes, sus problemas y sus defectos.

Tras unos inicios vinculados al periodismo (trabajó durante años en el periódico El Norte de Castilla, del que llegó a ser director), su primera novela, La sombra del ciprés es alargada (1948), obtuvo el Premio Nadal, novela que, sin embargo, no contó con las simpatías del autor, que la consideró engolada y artificial. Dos años después publicó una de sus obras maestras, El camino (1950), sobre las andanzas de Daniel el Mochuelo y sus amigos en su pueblo castellano antes de emprender viaje a la capital para estudiar. El camino condensa muchas de las virtudes de Delibes, que luego irán apareciendo de diferentes maneras en otros muchos libros: el mundo de la infancia, descrito sin falsos idealismos; la presencia de la muerte; la dura vida del pueblo; las entrañables relaciones humanas; el amor a la naturaleza. En esta novela, además, Delibes encuentra su voz literaria y descubre las raíces de su mundo literario, alejado, como decíamos antes, de los experimentos más o menos vanguardistas y de una utilización política de la literatura, como sucedía en determinados ámbitos en esos años.

Este mundo, tan de Delibes, una de sus innegables señas de identidad, está presente en otras novelas también muy importantes: Las ratas (1962), una de sus obras maestras; Viejas historias de Castilla la Vieja (1964) y Los santos inocentes (1981). Y es también protagonista de muchos de sus relatos, como La mortaja, La partida, y de inolvidables libros memorialísticos, algunos ficticios, como Diario de un cazador (1955), de lo mejor de toda su literatura, y Diario de un emigrante (1958), y otros muchos en los que habla de sus aficiones: La caza de la perdiz roja (1963), Con la escopeta al hombro (1970), Aventuras, venturas y desventuras de un cazador a rabo (1977), Mis amigas las truchas (1977), Mi vida al aire libre (1989)… También tiene resonancias biográficas su novela Señora de rojo sobre fondo gris (1991), en la que literariamente aborda la prematura muerte de su mujer.
En todos ellos, Delibes hace gala de un impecable y minucioso dominio del lenguaje, plenamente conocedor del mundo rural en el que se asientan muchas de estas narraciones. En este sentido, también, conviene destacar el libro Castilla habla (1988), donde se aprecia de manera muy especial el interés de Delibes por reproducir un lenguaje que ya, por desgracia, se encuentra en vías de extinción. La misma atmósfera popular se encuentra en sus novelas urbanas, en las que Delibes aborda otro tipo de cuestiones, como Mi idolatrado hijos Sisí (1953), Cinco horas con Mario (1966), otra de las más valoradas, y El príncipe destronado (1973). También aparecen personajes muy humanos que simbolizan un mundo que se está yendo de las manos, con todas sus referencias sociales y éticas, como el Eloy de La hoja roja (1959).
Para conocer mejor a Delibes

Conversaciones con Miguel Delibes
César Alonso de los Ríos
Destino
En estas páginas, en unas conversaciones entrañables y profundas a la vez, aparece el Delibes más auténtico, enamorado de su mujer, de sus hijos, de su trabajo; el peso de la naturaleza en su concepción de la vida; su rechazo a la falta de libertad durante la dictadura; su visión de los problemas del campo castellano; sus opiniones sobre los autores de su tiempo y sus influencias literarias; su catolicismo, a menudo teñido de pesimismo vital.

Cinco horas con Miguel Delibes
Javier Goñi
Fórcola
En 1985, Javier Goñi (1952), periodista por aquel entonces del periódico El Norte de Castilla, realizó una serie de entrevistas a Delibes que publicó posteriormente en la editorial Anjana, ya desaparecida, con este título. Ahora, vuelve a publicarse en otra editorial con varios añadidos del autor en los que amplía algunos comentarios y describe la totalidad de la obra y la vida de Delibes hasta su muerte en 2010. El autor conoce muy bien al escritor vallisoletano, lo que se aprecia constantemente en sus preguntas e intervenciones, siempre precisas y agudas, que ayudan a dirigir la conversación y a que Delibes explique muchas cuestiones sobre aspectos biográficos que pueden contribuir a conocer con más profundidad sus obras.

Delibes en bicicleta
Jesús Marchamalo
Nórdica
El escritor Jesús Marchamalo realiza en este libro, con unas agradables ilustraciones de Antonio Santos, una síntesis de su biografía. Toma como hilo conductor la pasión de Delibes por la bicicleta, como se puede comprobar en uno de sus mejores libros memorialísticos, Mi vida al aire libre. Marchamalo comienza el libro cuando Delibes tiene seis años y, en el verano, su padre le enseña a montar en bicicleta.
El libro avanza cronológicamente destacando los principales hitos de su vida: sus estudios, el noviazgo con María Ángeles de Castro (personaje fundamental en su vida), los paseos por el Campo Grande, las lecturas que compartieron, cómo ella le animó siempre a escribir… Marchamalo destaca también su constante afición a una Castilla que se convirtió en la espina dorsal de su literatura.

Miguel Delibes de cerca
Ramón García Domínguez
Destino
Biografía muy completa de Miguel Delibes escrita por una persona amkga y cercana al autor y que, además, tiene la virtud de reunir anécdotas y documentos que se encontraban dispersos. Ha contado también con la colaboración del propio Delibes, quien ha aportado numerosos detalles sobre su infancia y adolescencia, la Guerra Civil, el alistamiento en la Marina, los posteriores estudios de Comercio y Derecho Mercantil, su ingreso como caricaturista en el diario vallisoletano El Norte de Castilla y su posterior incorporación como redactor, cómo conoció a su mujer, Ángeles, clave para su dedicación a la literatura… Castilla, sus problemas, sus gentes, son los protagonistas de las novelas de más éxito de un autor que, con una atrayente coherencia vital, se mantuvo fiel a su ética y estética literarias.
NUESTRA SELECCIÓN
1.- El camino.

2.- Diario de un cazador.

3.- Señora de rojo sobre fondo gris.

4.- Los santos inocentes.

5.- El príncipe destronado.

6.- La bruja Leopoldina y otras historias reales.

7.- La hoja roja.

8.- Cinco horas con Mario.

9.- Viejas historias de Castilla la Vieja.

10.- Las ratas.


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