
En la llamada “Casa de la Ciénaga”, de Londres se encuentran los agentes del servicio de inteligencia que han tenido algún desliz en su profesión con alguna dependencia como la bebida. Se denominan los “Caballos Lentos” y aunque constituyen una especie de subgrado del espionaje, todos quieren redimirse y salir de allí. Su jefe es Jackson Lamb, un tipo sarcástico que gobierna el centro con mano férrea.
Cuando un adolescente musulmán llamado Hassan es secuestrado y sus captores prometen garbar en video su decapitación y mostrarla en Internet, los habitantes de la “Casa de la Ciénaga” se ponen en marcha para averiguar quiénes son los autores, aunque sospechan que se trata de Al Qaeda. Mientras Hassan, minuto a minuto, ve que se acerca su muerte, uno de los agentes intuye que sus compañeros no son trigo limpio y tienen algo que ocultar; también se extiende la sospecha de que quizá haya un infiltrado vinculado a algún partido extremista británico.
Se encierran muchos enigmas en una historia que su autor conduce con ritmo implacable y alto nivel de tensión, sin escatimar detalles de violencia. Todo narrado mediante una prosa seca y un lenguaje crudo, propios del género, y desde una mirada crítica hacia la sociedad británica actual.
Caballos lentos
Mick Herron
Salamandra. 384 págs. 19 €.

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