
El 16 de abril de 2020, en Oviedo (donde residía desde hace décadas) falleció víctima del coronavirus el escritor chileno Luis Sepúlveda (1949). Novelista, empedernido viajero, activo militante de la izquierda chilena (estuvo en prisión varios años), Sepúlveda apoyó la revolución sandinista y después se trasladó a Alemania, donde comenzó a escribir.
Su novela más conocida es Un viejo que leía novelas de amor, que cosechó un gran éxito internacional. En este enlace puedes consultar la web de Troa Librerías donde figuran y se comentan el resto de sus obras, como las dos últimas obras que publicó, Historia de una ballena blanca e Historia de un caracol, las dos sencillas parábolas con mensajes ecologistas y humanitarios.
En Un viejo que leía novelas de amor, se cuenta la historia de un hombre viudo que decide internarse en un remoto poblado de la región amazónica y vivir con los indios shuar o jíbaros. Como ellos, aprende a respetar las leyes de la selva y de los animales, pero también a cazar al temible tigre que se ha cobrado varias víctimas entre los codiciosos buscadores de oro que se adentran en la zona. Para distraer las solitarias noches ecuatoriales de su incipiente vejez, lee novelas de amor que le proporciona su amigo el dentista, que viaja al poblado dos veces al año.
Sepúlveda ha construido un relato de sorprendente sencillez argumental, en torno a las aventuras y emociones de un viejo que apenas sabe leer y se evade de la realidad imaginando, no sin cierta dificultad, otra existencia placentera más allá de su limitado horizonte. La obra no puede dejar de sustraerse al influjo del realismo mágico, del que todavía se nutren tantos escritores hispanoamericanos, aunque tiene su singularidad propia. El lenguaje destaca por su transparencia y el estilo, escueto y sencillo, es muy adecuado para plasmar esa magia que envuelve a la realidad.

Un viejo que leía novelas de amor
Luis Sepúlveda
Tusquets. 144 págs. 10,95 €.

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