Selección de novelas norteamericanas de las últimas décadas
Wallace Stegner, En lugar seguro. Stegner cuenta la larga amistad entre dos matrimonios de profesores universitarios norteamericanos. Los Lang y los Morgan hacen todo lo posible por salir adelante en medio de unas circunstancias normales, con los problemas y dificultades laborales y familiares que tiene todo el mundo. Escrita por Larry Morgan, profesor y escritor, a pesar de la aparente falta de sustancia, el relato de sus vidas resulta apasionante tanto por la calidad literaria como por las vidas de los protagonistas. Publicada en 1987, la novela reacciona contra el tipo de literatura que puso de moda la generación perdida, repleta de antihéroes. Aquí, al contrario, se novela una auténtica y generosa amistad. En la misma editorial se ha publicado otra de las grandes novelas del autor, Ángulo de reposo. (Libros del Asteroide. 392 págs.).
John Fante, Llenos de vida. El protagonista, como el autor (1909-1983) es un guionista de éxito que trabaja para la Paramount, tiene treinta años y espera su primer hijo. En cierto momento pide ayuda a su padre para unas reparaciones en el hogar. Su casa, símbolo de su nuevo estatus de bonanza económica, se viene abajo por las termitas. Su mujer se prepara para convertirse al catolicismo. Con tan poco material, Fante compone una buena historia, pinta extraordinariamente varios caracteres, hace reír, emociona y convence. Otro libro que destaco de Fante son sus relatos El vino de la juventud, muy entretenidos. (Anagrama. 157 págs.).

Ivan Doig, Una temporada para silbar. Paul Milliron, Superintendente de Instrucción Pública en Montana en los años 50, revive su vida en 1909, cuando cumple trece años, en la pequeña aldea de Marias Coulee. Paul es el mayor de los tres hijos que tiene Oliver, un granjero que se ha quedado viudo. Junto con Rose, la nueva ama de llaves, llega Morris, su hermano, que acabará siendo el maestro de la escuela rural. La novela es un homenaje a la entrega de muchos maestros de estas escuelas. Pero hay más. Doig describe con ternura los sentimientos más profundos de unos entrañables personajes. Del mismo autor, y también ambientado en Montana es Verano en English Creek. (Libros del Asteroide. 360 págs.).
Philip Roth, La conjura contra América. El autor se plantea qué hubiera ocurrido en Estados Unidos si en 1940 se hubiese elegido como presidente a Charles A. Lindbergh, héroe de la aviación y simpatizante de Hitler. Continuando con la ficción, Estados Unidos no participa en la Segunda Guerra Mundial y los judíos de ese país comienzan a ser hostigados. En ese encuadre, el tema de fondo es la irrupción de la historia en lo individual y cómo el hombre es capaz de luchar contra lo imprevisto. Para desarrollarlo, examina particularmente los efectos de la nueva hipotética situación del país en una familia judía de clase media, con dos hijos. (Mondadori. 432 págs.).
Cormac McCarthy, La carretera. Galardonada con el Premio Pulitzer 20007, se trata de una de las mejores novelas de este escritor norteamericano, autor también de la famosa trilogía compuesta por Todos los hermosos caballos, En la frontera y Ciudades en la llanura. En La carretera un padre y un hijo recorren Estados Unidos de norte a sur tras lo que parece ser una devastación nuclear. Apenas quedan superviviente ni víveres y la vida se ha convertido en un radical enfrentamiento entre los “buenos” y los “malos”. Curiosamente, en su novela más apocalíptica, hay también un atisbo de esperanza. (Mondadori. 210 págs.).
Jetta Carleton, Cuatro hermanas. Primera y única novela de Jetta Carleton (1913-1999), publicada en 1962. Cuenta la vida de una familia que vive en una granja y que, a mediados de los cincuenta, vuelven a coincidir un verano. Aunque sus vidas han tomado diferentes derroteros, esos días regresan a la infancia y conviven con las costumbres y los trabajos campestres que realizaron durante tantos años. Pero el presente no se entiende sin conocer qué ha sucedido en el pasado. Para ello, la autora reconstruye el entramado doméstico, familiar y social donde han transcurrido sus vidas. La vida en la granja tiene sus muchos momentos agradables, pero también se describen las crisis. (Libros del Asteroide. 416 págs.).

Betty Smith, Un árbol crece en Brooklyn. La autora se inspiró en su propia vida para contar la vida en un barrio pobre de Brooklyn de la niña Francine desde los diez hasta los dieciséis años en las primeras décadas del siglo XX. A su alrededor aparecen un grupo de personajes reales, sacados de la vida misma, que añaden una tierna realidad. La familia de Francie tiene que convivir con las lacras de los barrios pobres. Pero Katie, la madre, sabe que con dignidad y apostando por la educación se puede luchar contra la adversidad. Esta novela se publicó en 1943 y gozó de mucha popularidad. (Lumen. 505 págs.).
William Kennedy, Tallo de hierro. Novela que obtuvo el Premio Pulitzer en 1983 y que pertenece al ciclo de Albany, conjunto de novelas de William Kennedy (1928) ambientadas en la capital del Estado de Nueva York en los años treinta y cuarenta del pasado siglo, a la que también pertenecen Roscoe, negocios de amor y guerra y la última en publicarse, La jugada maestra de Billy Phelan. Tallo de hierro es una excelente aproximación a las consecuencias de la Gran Depresión y se centra en la desafortunada vida de Francis Phelan, un excelente personaje que representa sobre todo las sombras de una vida desgraciada que le arrastra a vivir como un vagabundo, al borde de la quiebra moral y física, aunque siempre queda un resquicio para la redención. (Libros del Asteroide. 304 págs.).







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