50 Aniversario de la editorial Tusquets

Beatriz de Moura, hija de diplomáticos brasileños, llegó a España en 1956. Estudió en Barcelona y Ginebra y comenzó a trabajar en diferentes editoriales (Gustavo Gili y Salvat) hasta que entró en la editorial Lumen, que dirigía Esther Tusquets y que en octubre de 1969 abandonó para fundar, con Óscar Tusquets, su primer marido y hermano de Esther Tusquets, una nueva editorial que nació bajo el magisterio de Carlos Barral.
Los primeros libros que lanzaron fueron dos colecciones de ensayos, Cuadernos Marginales y Cuadernos Ínfimos, cuyo primer título fue Residua, de Samuel Beckett, quien obtuvo el premio Nobel de Literatura en 1969, el mismo año que nació la editorial. Como escribió Beatriz de Moura cuando Tusquets celebró su 25 aniversario, “la literatura que nos interesaba era la que incidía en la revolución de las costumbres, además de en la propia estética”. Tusquets se volcó en la publicación de ensayos políticos, escritores surrealistas y manifiestos teóricos sobre estética con la intención de provocar cambios en los modos de vida del tardofranquismo.
            Entre sus objetivos, también destaca la reivindicación de las vanguardias literarias y las literaturas marginales, minoritarias y malditas, con las que buscaban la heterodoxia y también la polémica; y la decidida apuesta por escritores noveles tanto españoles como hispanoamericanos. En 1980, como sucedió a otras editoriales, despolitizó bastante su producción editorial para sobrevivir y se abrieron a la literatura contemporánea con su colección Andanzas. En la actualidad, Tusquets pertenece al Grupo Planeta.
            A continuación, destacamos algunos títulos que Troa Librerías ha recomendado:
Alexandr Solzhenitsyn, Un día en la vida de Iván DenísovichAparecida en 1962, esta obra fue la única que Solzhenitsyn publicó en la URSS. Para escribirla, se inspiró en su propia vida. En 1945, cuando se encontraba en el frente, fue detenido y condenado a ocho años en campos de concentración. Cuando en 1961 envió su novela a una editorial, aligeró los comentarios políticos. Su publicación provocó un espectacular impacto nacional e internacional. (218 págs.).
Fred Uhlman, Reencuentro Un alma valerosa. La acción transcurre en Alemania, en 1932. Dos amigos tienen 16 años y coinciden en un prestigioso colegio. Hans es judío, se siente alemán y adora a su patria. Konradin es un noble aristócrata. Reencuentro narra la historia de ambos desde la visión de Hans. Un alma valerosa está escrita en forma de carta por Konradin. (218 págs.).
Luis Landero, Juegos de la edad tardía. Narra esta novela las elucubraciones de dos hombres de mediana edad que tratan de evadirse de una realidad cotidiana mediocre y gris. Uno de ellos se inventa una doble personalidad, la de un poeta famoso, y el otro se convierte en su más ferviente admirador. Las figuras de los protagonistas, tiernas y grotescas, rayanas en la locura y el absurdo, son interesantes y conmovedoras. (464 págs.).
Andreï Makine, El testamento francésUn joven nacido en la estepa siberiana, revive, a través de las narraciones, fábulas, recuerdos, poemas… de su abuela francesa, una serie de sucesos vividos por su familia y de sentimientos que lo conmocionan. Atraído por el pasado galo de su abuela, descubre una Francia burguesa, cortés y culta, a la vez que va conociendo, de forma fragmentaria, la miseria, el miedo, la represión y la desesperanza de la Rusia post-estalinista. (287 págs.).
Henning Mankell, La quinta mujer. En sus novelas policiacas protagonizadas por el detective Kurt Wallander, Mankell se propone revisar las bases en las que se sustenta el Estado del bienestar sueco, donde algo está fallando. Esta novela relata la investigación de tres brutales asesinatos. Mankell realiza un trabajo minucioso, trenzando hábilmente una compleja historia donde todo está perfectamente planificado. ( 481 págs.).
Leonardo Padura, El hombre que amaba a los perros. Novela que está concebida como una investigación, aunque los elementos narrativos y el tratamiento sean absolutamente novelescos. Los protagonistas son Trostki y su verdugo, el catalán Ramón Mercader. De la revolución Rusa a la Guerra Civil española, la novela es un apasionante fresco de aquellos años, muy bien evocados por su autor. (573 págs.).
Luis Sepúlveda, Un viejo que leía novelas de amor. Un hombre viudo decide internarse en un remoto poblado de la región amazónica y vivir con los indios shuar o jíbaros. Como ellos, aprende a respetar las leyes de la selva y de los animales, pero también a cazar al temible tigre que se ha cobrado varias víctimas entre los codiciosos buscadores de oro que se adentran en la zona. (144 págs.).
John Steinbeck, Las uvas de la ira. Unos modestos campesinos de Oklahoma se ven desposeídos de sus tierras al no poder pagar una deuda a causa de la pérdida de la cosecha. Emigran a California para buscar trabajo, pero tampoco allí la situación es buena y continúan viviendo en forma miserable. Publicada en 1939, la obra es un crudo testimonio de las dificultades padecidas en los años de la gran depresión. (560 págs.).
Más destacados.
Fernando Aramburu, Patria
John Connolly, Todo lo que muere
Ernst Jünger, Venganza tardía
Milan Kundera, La insoportable levedad del ser
Petros Márkaris, Pan, Educación, Libertad
Haruki Murakami, 1Q84
Albert Camus, El primer hombre.
Leonardo Padura, Herejes
Leonardo Sciascia, El día de la lechuza
Alexandr Solzhenitsyn, Archipiélago Gulag
Edith Wharton. La edad de la inocencia.
Qiu Xiaolong, El caso Mao. 

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