50 aniversario de la editorial Anagrama



La editorial Anagrama cumple 50 años. En estas décadas, se ha convertido en un indiscutible sello de referencia en el mundo editorial. Sus colecciones de ensayo, biografías y literatura han llevado a los lectores de habla hispana lo mejor del pensamiento y de la literatura española e internacional de las últimas décadas. 

De manera especial queremos destacar sus colecciones literarias más emblemáticas: Panorama de narrativas Narrativas hispánicas. La nómina de autores que han publicado es muy significativa, además de descubrir muchas voces y también servir de lanzamiento internacional a un buen número de escritores españoles e hispanoamericanos, que comenzaron publicando en Anagrama.

Para celebrar estos cincuenta años, hemos hecho una selección muy personal teniendo en cuenta la aceptación de esos títulos entre los lectores de Troa Librerías. Sabemos que nos dejamos fuera otros muchos títulos fundamentales.
1.- Kazuo Ishiguro, Los restos del día. En esta novela, la mejor del Premio Nobel 2017, se cuenta la vida de Stevens, durante treinta años mayordomo en Darlington Hall. En 1956, realiza un viaje por Inglaterra y hace partícipe a los lectores de sus recuerdos y de sus reflexiones sobre su anterior señor, Lord Darlington, al que siempre consideró un gran hombre. Poco a poco, una dolorosa verdad se irá abriendo camino en sus reflexiones. (Anagrama. 256 págs.).
2.- John Fante, Llenos de vida. El protagonista es un guionista de éxito que trabaja para la Paramount, tiene treinta años y espera su primer hijo. En cierto momento pide ayuda a su padre para unas reparaciones en el hogar. Además, su mujer se prepara para convertirse al catolicismo. Con tan poco material, Fante compone una buena historia, pinta extraordinariamente varios caracteres, hace reír, emociona y convence. (Anagrama. 157 págs.).
3.- Helene Hanff, 84, Charing Cross Road. Al poco de finalizar la II Guerra Mundial, una desconocida autora escribió a una librería de Londres, Marks & Co, con el fin de obtener libros que no encontraba en Estados Unidos. Este libro está compuesto por las cartas que ella escribió y las respuestas de Frank Doel, uno de los dependientes de esa librería londinense. La correspondencia adopta un tono amistoso y personal. (Anagrama. 126 págs.).
4.- Robert Penn Warren, Todos los hombres del reyEsta obra refleja las dos caras de la vida política norteamericana: el idealismo y la corrupción. La novela se basa en la vida del político Huey Pierce Long, que fue gobernador de Luisiana en la década de los treinta y que representa el prototipo de político populista y demagogo. En ella se cuenta el ascenso y caída de Willie Talos, un joven abogado con aspiraciones políticas. (Anagrama. 768 págs.).
5.- Alan Bennett, Una lectora poco comúnLa Reina de Inglaterra entra en una biblioteca ambulante y conoce a un lavaplatos de palacio con un libro en la mano. Él no se siente intimidado e inician una relación en la que el joven la va conduciendo hacia el mundo de los libros. Su nueva afición no es bien vista por su entorno. Pero ella lee y lee, consciente de que el tiempo se acaba. (Anagrama. 119 págs.).
6.- Raymond Carver, Tres rosas amarillas. Este libro agrupa un conjunto de siete relatos de uno de los grandes autores de la narrativa breve norteaericana contemporánea. Sus argumentos son muy variados, pero como tónica común giran sobre un conflicto humano de carácter sentimental o profesional. Y todos protagonizados por seres interiormente desvalidos, serenamente conscientes de su contingencia y debilidad. En estos relatos, y en otros publicados por el autor en diferentes libros, su dramatismo brota serenamente, sin estridencias ni aspavientos. (Anagrama. 160 págs.).
7.- Truman Capote, A sangre fríaSeis años costó al autor de estas páginas reconstruir paso a paso uno de los más tremendos crímenes del siglo XX: el asesinato del granjero Clutter, de Kansas, con su mujer y sus dos hijos. Más que una novela policíaca, como por el título y la temática podría parecer, es una novela psicológica, un estudio penetrante de las lacras de la sociedad americana y un retrato vivísimo de la idiosincrasia de los asesinos. El relato es magistral, tenso, ceñido. El argumento es fuerte pero aleccionador. (Anagrama. 315 págs.).
8.- Richard Ford, El Día de la IndependenciaAgente inmobiliario en una ciudad residencial de New Jersey, divorciado, con dos hijos y una amante, el protagonista de esta novela, Frank Bascombe, es el prototipo del norteamericano estándar, modélico tanto en sus vulgaridades como en sus anomalías. Con maestría, la obra analiza lo solo, frágil y vulnerable que se siente el ciudadano corriente del país más poderoso del mundo. (Anagrama. 564 págs.).
 9.- Martin Amis, Koba el TemibleEl origen de este libro está en un episodio de la biografía del padre del escritor inglés, el también escritor Kingsley Amis: su militancia en el Partido Comunista cuando Stalin ostentaba el poder en la Unión Soviética. Escribiendo esta original biografía de Stalin, Amis denuncia la connivencia de un buen número de intelectuales que apoyaron estos métodos para la instauración del anhelado paraíso comunista. El autor maneja un género híbrido entre el reportaje periodístico, el ensayo histórico y el libro biográfico. (Anagrama. 322 págs.).
  
10.- Paul Auster, La noche del oráculoSidney Orr es un escritor que entra en una papelería para comprar un cuaderno; lleva meses sin escribir, pero ese cuaderno ejerce sobre él un influjo casi hipnótico y empieza a escribir una novela. Pero hay un momento en que no sabe cómo seguir la historia. De pronto, ambas tramas, la de la novela que escribe y la que estamos leyendo, se complican con sucesivos pasajes personales. (Anagrama. 257 págs.).
11.- Julian Barnes, El ruido del tiempoDmitri Shostakóvich (1906-1975) fue uno de los músicos más laureados por el régimen soviético. Todo cambia en su vida cuando Stalin asiste en Moscú a una representación de su ópera Lady Macbeth de Mysensk, que el líder soviético tachó de “formalista”, la peor crítica que podría recibir en esos años una obra de arte. El nombre de Shostakóvich fue prohibido y su vida corría peligro. (Anagrama. 208 págs.).
12.- Jean Echenoz, CorrerCrónica de la vida deportiva del atleta checoslovaco Emil Zatopek, corredor que comienza a destacar en 1946. El libro no es una biografía, sino más bien una crónica rápida, hecha de instantáneas de su vida y su ambiente, desde la perspectiva de la actividad deportiva del protagonista. A la vez, la narración describe certeramente la situación política de Checoslovaquia como satélite de la URSS. (Anagrama. 140 págs.).
13.- Claudio Magris, El Danubio. Estamos ante un libro que son muchos libros a la vez. Por un lado, es un libro de viaje que describe el recorrido del más europeo de los grandes ríos de nuestro continente; por otro, una autobiografía espiritual que desvela las lecturas, los pensamientos y las vivencias de su autor; también, un diario que sigue las peripecias del pequeño grupo de personas; y, además, una enciclopedia que abraza la variedad de los territorios y pueblos encontrados en el recorrido. (Anagrama. 384 págs.).
14.- Carmen Martín Gaite, Nubosidad variableJunto con Entre visillos, son las novelas que mejor representan el realismo íntimo, psicológico y costumbrista que frecuentó Martín Gaite. Publicada en 1992, es una ambiciosa novela sobre la historia de la amistad entre dos mujeres, Mariana y Sofía, quienes en sus años adolescentes fueron dos almas gemelas. Tras treinta años sin saber nada la una de la otra, vuelven a encontrarse. (Anagrama. 416 págs).
15.- Ian McEwan, SábadoHenry Perowne es un neocirujano prestigioso que se siente un hombre feliz. La novela comienza cuando se despierta sobresaltado al ver pasar un avión incendiado. Se teme lo peor: un ataque terrorista. Está a punto de iniciarse la guerra contra Irak y en su país se vive un intenso debate sobre la guerra. De pronto, Perowne comprueba cómo todo su sólido mundo se tambalea. (Anagrama. 330 págs.).
16.- Amélie Nothomb, Estupor y tembloresLa autora narra una experiencia de carácter autobiográfico en la que describe las desventuras de una joven occidental que durante un año trabajó como empleada en una compañía japonesa, destacando los desencuentros laborales entre Oriente y Occidente, siempre vistos desde la perspectiva occidental. La protagonista y su jefe más directo, también mujer, no llegan nunca a entenderse. El humor negro que impregna la acción, de evidente propósito caricaturesco, propicia una lectura entretenida, incluso divertida, todo ello escrito con una prosa fluida y directa(Anagrama. 143 págs.).
17.- Tim O’Brien, Las cosas que llevaban los hombres que lucharonEl autor combatió en la guerra de Vietnam. Veinte años después, decide reconstruir literariamente su dramática experiencia en este libro, a caballo entre la novela, el libro de relatos y unas memorias. Los sucesos que se cuentan proceden de la experiencia personal del autor, tanto de su etapa como soldado como de la relación que mantuvo años después con sus compañeros. (Anagrama. 266 págs.).
18.- Arto Paasilinna, Delicioso suicidio en grupo“El enemigo más poderoso de los finlandeses es la oscuridad, la apatía sin fin”, se lee al principio de esta divertida novela con la que Arto Paasilinna se enfrenta a una de las lacras de su país: el alto índice de suicidios. Pero el autor huye de la tragedia y se enfrenta con estos problemas con una actitud irónica repleta de un sano y benéfico humor. (Anagrama. 271 págs.).
19.- Francesco Piccolo, Momentos de inadvertida felicidadEste libro, vanguardista a su manera, consiste en la larga enumeración de aquellos “momentos de inadvertida felicidad” que componen la existencia del narrador. Piccolo hace un exhaustivo recuento de pequeños, domésticos, intrascendentes instantes que le reportan una persistente sensación de felicidad. Con mucho ingenio y riesgo, y con el telón de fondo de una fracasada historia de amor, que funciona también como hilo conductor, el autor construye en el libro una poética de la rutina, de la cotidianeidad, de la simplicidad. (Anagrama. 152 págs.).
20.- Antonio Tabucchi, Sostiene Pereira. Transcurre la acción de esta novela en Lisboa en unas semanas del verano de 1938. En ese breve tiempo, el protagonista, director de la página cultural de un periódico, conoce a un joven intelectual de izquierdas y se deja influenciar por sus actividades. El autor se centra en el análisis de la evolución de su personaje central, que nunca se había planteado rebelarse contra el régimen de Oliveira Salazar. Las circunstancias políticas europeas y la influencia de su recién contratado colaborador, el típico universitario subversivo, trastornan sus costumbres y su modo de pensar. (Anagrama. 192 págs.).


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